El sistema de distribución es una parte fundamental de los motores de combustión interna de cuatro tiempos. Sus componentes accionan la rotación sincronizada del (de los) árbol(es) de levas, lo que garantiza que se abran y cierren las válvulas de entrada y salida del motor en los momentos apropiados. Esto significa que, si alguno de los componentes de distribución falla, el automóvil ya no funcionará bien, lo que puede generar daños costosos al motor.
Observemos algunos de los problemas comunes que pueden afectar al sistema de distribución.
Para asegurar el funcionamiento debido de la distribución, todas las poleas deben estar perfectamente alineadas para permitir que la correa o cadena funcionen de modo uniforme en una línea. Los dos tipos de desalineación más comunes son:
Existen dos tipos de problemas con la tensión de las correas que pueden impedir el desempeño del sistema de distribución en general:
La lubricación, como sucede con la mayoría de las piezas del motor de combustión moderno, es de vital importancia para el buen funcionamiento y la vida útil del sistema de cadena de distribución. Para lubricar la cadena y el tensor que acciona la guía de la cadena y mantiene la tensión en el sistema, se utiliza aceite. La lubricación inadecuada puede causar:
Daño causado por lubricación inadecuada de la cadena
Uno de los errores de instalación más comunes, según los proveedores de cadenas de distribución, es la desalineación. Esta puede surgir de una variedad de errores simples, entre los que se incluyen: